Érase una vez,un corazón borracho de tristeza, incapaz de pegar más latidos costosos, inseguro de sí mismo y capaz de hacer añicos los compartimentos del amor. Pobrecito de él, cuan soledad sentía dentro de su ser, sus pasos se perdían, su camino se esfumaba, las ilusiones quedaban atrás, la felicidad tan solo era un bonito recuerdo...
Tenía que comenzar una nueva vida...
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