Tu despedida.

Corría una brisa fría, el desgarrado dolor de tu viuda se cobijaba en el calor de todos nuestros abrazos, tras la puerta de la iglesia se la sentía sollozar, ¡Cómo duele!
Todos esperábamos a ambos lados tu llegada, y el corazón se nos partía porque sabíamos que no ibas a entrar por tu propio pie, andando erguido, con tu boina calada en tu mente y tus pasos fugaces. Llorábamos porque llegabas encerrado en tu particular caparazón, en tu vagón hacia el mundo de allí arriba. El coche paró,saliste, allí dentro, cubierto de rosas, acompañando nuestro llanto y apretando bien fuerte nuestra nostalgia para no dejarla emanar.
Miraba a un lado, a su contrario, al frente y atrás, y todos estábamos unidos por la triste pérdida de tu ser.
Más que nunca noté el calor de todos aquellos que has cuidado durante años, noté como tu mujer no dejaba que cayera, con sus abrazos intentaba calmar mi dolor sin darse cuenta de que lanzaba bestialmente hacia mí, su interminable pena.
De pronto te despedimos, unas gotas benditas bañan tu alrededor, te estás elevando yayo, estás llegando a los cielos... ¡no te vayas!¡quédate aquí para siempre!¡ya te extraño!
Corrí tras de ti hasta el final, viendo como tus ojos cerrados miraban sin ver la luz de la melancolía que queda aquí abajo. Lloré,lloré sin creer poder contener mi llanto, pero estoy segura que fuiste tú quien secó mis lágrimas.
De pie,cansados de tan pobre dolor, veíamos como acababa el final de tu vida, estoy segura que desde alli dentro regañabas al pobre albañil que tardaba tanto en tapar y ponerle fin a tus días.
No quería que nos dejaras, me hubiera gustado darte mi mano antes de marchar, una beso que me hiciera quedarme con tu aroma,una caricia...
Ya no estás, ¡qué duro es estrar en casa y ver que te has marchado! Pero yayo, yo te sueño y te imagino, te pienso y te veo aquí, ahora estás llorándome porque nos echas de menos ,tanto como nosotros a ti. Espéranos allí elevado, que cuando lleguemos allí arriba volveremos a vivir junto a ti, el dulce aroma de tu vida que nos has regalado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario