Desde pequeñita,desde que no levantaba un palmo del suelo,has sido esa figura que intentaba imitar, esa sombra que he seguido corriendo, esa ola que me regalaba su vaivén, esas ganas locas de que llegara el sabado por la mañana para verte abrir la puerta de casa y ver que eras tú, ese sueño dormido en una cama plegable a tu lado,esos paseos por la playa que recogieron nuestros secretos de la infancia,esa mano que fuerte me aprieta y que nunca me va a soltar.
Los genes y la sangre que corren por las venas de nuestros antepasados quisieron que tú y yo formaramos parte de el mismo mundo,del mismo paraíso,de esta gran familia que nos cobija a diario. No sabes lo que siento cuando te veo,el cosquilleo que me abraza cuando hace meses que no respiro tu olor y de repente una brisa tranquila te trae hasta mis brazos,los pálpitos tan fuertes que da mi corazón cuando me llamas "teta", el brillo blanquecino de mis ojos cuando escucho tu voz.
Hemos aprendido a acariciar lentamente los años, volamos más de una vez recorriendo el sentimiento que nos une, reímos más de tres veces con sólo mirarnos, sabemos coger los minutos fuerte cuando estamos juntas sin querer soltarlos.
Me has enseñado a quererte,has guiado mis pasos hasta tu corazón, en él he cavado un gran hueco para esconderme ahí dentro y hacer que alguno de tus latido lleve el nombre de Andrea, he sabido qué son los te quieros cuando se dicen de verdad, he sentido más en un beso tuyo que en cien besos de algún príncipe...
Teta, mi teta,sólo tú eres capaz de llevar con tanta dulzura ese nombre, eres la flor más hermosa,que podría haber encontrado,en el jardín de mi vida.
Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario