Nacemos sin saber cuál será nuestra misión en esta inmensidad de tierra. Sí, estamos aquí para hacer felices a los que nos rodean,para crear sentimientos nuevos,para crear una nueva generación, para ajustarnos a todos aquellos ideales que se nos imponen sin tener en cuenta nuestra opinión. Aunque somos totalmente libres para elegir las acciones más correctas que vamos a llevar a cabo, las consecuencias de ellas nos tienen maniatados.
¿Pero qué hago yo con casi la mayoría de edad encima y sólo teniendo claro lo que ocurre a mi alrededor? Siento que no puedo partirme para complacer ambas partes de mi vida, siento que soy cobarde con mis pensamientos, siempre llego a aquello que es correcto pero nunca lo pongo en práctica, soy una despreocupada, todo para el final.
Siempre me doy cuenta de la gravedad de ciertas situaciones cuando el temor de que todo se vaya al carajo inunda mi alma y mis ojos responden con charcos de nostalgia ahogados. Quiero ya poner mi vida en orden y ser feliz de verdad, sólo tengo que controlar mi alrededor y cuidar de ello a diario.
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