Hay veces en la vida en que sientes que no vales nada, que a tu corazón le cuesta un trabajo forzoso latir, que tu boca ha olvidado la forma de esbozar una sonrisa, que tus ojos emanan lágrimas casi por costumbre, que sientes que la felicidad te ha soltado de su mano.
Y es en estos momentos donde de verdad te das cuenta de quien arrima su hombro para que apoyes tu llanto en él, de quien con sus palabras intenta que tus preocupaciones huyan para dejarle paso a la tranquilidad, de quien te quiere con toda su alma.
¡Y no saben cuan afortunada soy de sentirme querida por vosotras! Dos voces que hacen sonreír, dos manos que aprietan bien fuerte como si mi vida se tambaleara por momentos, dos mirada que me guían más allá ... mis dos ángeles.
Me encantaría quedarme a vuestro lado, por muchos años, y sentir que somos capaces de volar, de apoyar esta amistad tan grande en una nube y ver como desde aquí abajo nos cuelgan los pies mientras mis oídos sueñan con vuestras palabras, quisiera seguir por siempre sintiendo vuestro calor en cada abrazo, quedarme acurrucada a vuestro lado.
Pero toda esta magia pueda dejar de brotar, y si un día llegara y de vuestro lado tuviera que marchar, par siempre quedaría con los recuerdos en mis entrañas, recordando vuestro rostro, ese que me hace soñar, y deseando echar el tiempo atrás, para volver a vivir el pasado, una y mil veces más.
LA FELICIDAD
¿Estás seguro de que tienes un ángel que daría todo por ti con los ojos cerrados?
No sé tu respuesta,pero si te apetece te cuento la mía.
Yo sí lo estoy, como lo está la noche de encontrarse con su luna para iluminar su ténebre oscuridad. Tiene forma bella de mujer,silueta de fuerza clavada en su alma, la envuelve la magia de la dulzura y la rocía una gran marca de bondad.
Toda ella, de cabeza de rizos caramelizados y de pies sujetos a tan envidiable cuerpo, está enriquecida de naturalidad, de un cariño puro que te da las vitaminas necesarias para saber saborear las proteínas de esta vida.
¿Sabes? Mi suerte se llama Esther, ¡Cuánto amor siento al pronunciar este querido nombre! Desnúdame ahora, déjame sin nada, quítame todo lo que tengo, escóndeme dentro de un negro abismo, me daría igual, teniéndola a ella yo sigo siendo la más rica del mundo.
Si lloro ella me hará reír, si temo ella matará mi miedo, si me pierdo ella encontrará mi salida, y si soy feliz ella lo será conmigo, porque mi felicidad es el reflejo de la suya, de su alma unida a la mía, mi felicidad, también se llama Esther.
No sé tu respuesta,pero si te apetece te cuento la mía.
Yo sí lo estoy, como lo está la noche de encontrarse con su luna para iluminar su ténebre oscuridad. Tiene forma bella de mujer,silueta de fuerza clavada en su alma, la envuelve la magia de la dulzura y la rocía una gran marca de bondad.
Toda ella, de cabeza de rizos caramelizados y de pies sujetos a tan envidiable cuerpo, está enriquecida de naturalidad, de un cariño puro que te da las vitaminas necesarias para saber saborear las proteínas de esta vida.
¿Sabes? Mi suerte se llama Esther, ¡Cuánto amor siento al pronunciar este querido nombre! Desnúdame ahora, déjame sin nada, quítame todo lo que tengo, escóndeme dentro de un negro abismo, me daría igual, teniéndola a ella yo sigo siendo la más rica del mundo.
Si lloro ella me hará reír, si temo ella matará mi miedo, si me pierdo ella encontrará mi salida, y si soy feliz ella lo será conmigo, porque mi felicidad es el reflejo de la suya, de su alma unida a la mía, mi felicidad, también se llama Esther.
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