La meua veu t'acompanya.

Caragolets melosos,somriure de fades, ulls d'abismes de felicitat, de rostre pintat amb barnís, de cor fort i portador dels més dolços somnis , d'una meravellositat immensa que et banya.
Ets bonica per fora,però més ho eres per dins,si tu estas no hi ha ningú que siga horfe de felicitat.
Però deu meu! Quina fortuna se'ns ha colat dins dels nostres cosos aquesta nit a tots pel simple   fet de ser testics de la teua presencia
Mira per tot arreu,ens veus? Hi som aquí per tu! Dolça nineta de conte, saps una cosa? Ninguna  estrela il·lumina,com tu, una nit com aquesta.

Te espero.

¡Pedro,Pedro!-como le regalaba al viento tu esposa tu nombre para demostrarme que el perrito aún te busca cuando suenan las letras que te componen. Yo sabía que tras estas dos palabras que se perdieron en el eco de nuestros oídos, tú no ibas a contestar, ni ibas a aparecer por la puerta con la dulce melodía que cantaba tu llavero, ni te iba a ver más con el pantalón desgarrado compañero de la rebeca gris empolvorada, yo sabía,yayo, que nuestra mirada iba a seguir siendo huérfana de tu presencia.
Y allí seguimos, hablando de ti, maldiciendo en ocasiones al destino por arrancarte de nuestras vidas, dejando en el aire la esperanza de que hubieras vivido dignamente dos años más, mostrándonos fuertes ante tu ausencia guardando todo el dolor dentro de un alma perdida.
¿Qué estarás haciendo ahora,yayo? Tal vez estés labrando un huerto de nuleras allí arriba, tal vez construyas una casa de ensueño para vivir todos juntos cuando nos elevemos contigo, tal vez estés leyendo un libro histórico , ¡qué envidia! será el centro de todas tus miradas, o tal vez estés sentado en tu mecedora color barniz esperando nuestra llegada. Yo, te espero siempre yayo, aunque sé que nunca más tendré la suerte de que se crucen una vez más,nuestras miradas.

Un ratito.

Dos hombretones plasman su fantasía frente a un cubo animado y sus dedos corretean por las catapultas que hacen brincar el reflejo de sus miradas.
Mientras tanto sus dos doncellas centran su mente en todo el trabajo que se les presenta para la semana viniente,esperando que sus príncipes rompan esta diminuta monotonía con un beso que las traslade lejos de los que quedamos aquí en este refugio que nos cobija a diario.
Nuestro genio informático ha dejado de lado a su instrumento más valioso para organizar un verano de ensueño.Las dos princesitas de corazón desconquistado persiguen las palabras del dueño de esta pequeña cuevecilla aportando toda su ilusión y deseos veraniegos.
Pero de pronto se desmoronan, hablan y hablan de estudios, la doncellita que lleva encerrada dos días en su particular prisión quiere tirarlo todo al traste, ¡pero no te desmorones, eres válida para esto!
Nuestro fotógrafo nos cuenta como será su futuro tan deseado, ¡nos hace sonreír con sus batallas futuristas! Y queda la menuda,la chiquita, a ella no le preocupa tanto su futuro, aún lo tiene lejos de alcanzar.
Y así siempre, seguiremos viviendo charlas, risas y tensiones, mientras esta doncella recoge algún rato honorable en su cuaderno marrón.

Pienso...

Nacemos sin saber cuál será nuestra misión en esta inmensidad de tierra. Sí, estamos aquí para hacer felices a los que nos rodean,para crear sentimientos nuevos,para crear una nueva generación, para ajustarnos a todos aquellos ideales que se nos imponen sin tener en cuenta nuestra opinión. Aunque somos totalmente libres para elegir las acciones más correctas que vamos a llevar a cabo, las consecuencias de ellas nos tienen maniatados.
¿Pero qué hago yo con casi la mayoría de edad encima y sólo teniendo claro lo que ocurre a mi alrededor? Siento que no puedo partirme para complacer ambas partes de mi vida, siento que soy cobarde con mis pensamientos, siempre llego a aquello que es correcto pero nunca lo pongo en práctica, soy una despreocupada, todo para el final.
Siempre me doy cuenta de la gravedad de ciertas situaciones cuando el temor de que todo se vaya al carajo inunda mi alma y mis ojos responden con charcos de nostalgia ahogados. Quiero ya poner mi vida en orden y ser feliz de verdad, sólo tengo que controlar mi alrededor y cuidar de ello a diario.