La vida es como un perchero. Colgar y descolgar. Colgar abrigos de antaño, de piel, finos, de pana, con capucha, de cremallera. Hay abrigos que se caen del perchero, abrigos con etiqueta para aferrarse a tu percha y abrigos, que aunque no te pongas, no dejan que pase el frío. Mi perchero tiene abrigos de todas las texturas del mundo, y cada uno de ellos es tanto o más especial. A ti,abrigo que lees esto, gracias por abrigarme un año más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario