Detrás
Detrás. Siempre detrás. En la sombra con boina. Observando para instruír, pero instruyendo no de boca, si no de corazón. Y siempre detrás. Te gustaba la distancia física, pero no la emocional. Siempre un paso atrás. Estabas absento de modestia y repelías colgarte medallas. Pero qué bueno fue disfrutar desde tu palco, con hablar ya enseñabas. Hombre bueno, hombre sabio. Pero siempre detrás.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario